Estoy leyendo 'El Pulgar Del Panda' del paleontógo (biólogo evolutivo)
Stephen Jay Gould. Un libro chulo, chulo, sobre esos temas que tanto me interesan últimamente: "la naturaleza como una magnífica chapucera y no un divino artífice". En él
Jay Guld habla mucho de su admirado
Charles Darwin, y aquí dejo un párrafo que, por su vigencia, me ha impactado:
«Todas las ideas sutiles pueden ser trivializadas, incluso vulgarizadas, retratándolas en términos inflexibles, absolutos.
Marx se sintió obligado a negar que fuera marxista, mientras
Einstein contendía con la gravemente errónea afirmación de que todo lo que él decía era que "todo es relativo".
Darwin vivió para ver cómo se apropiaban de su nombre para defender un punto de vista extremista que él jamás compartió, ya que el "darwinismo" ha sido definido a menudo, tanto en sus tiempos como en los nuestros, como la creencia de que prácticamente todo cambio evolutivo es producto de la selección natural. De hecho
Darwin se quejaba con frecuencia, con amargura insólita en él, de la propagación indebida de su nombre. En la última edición de 'El Origen De Las Especies' (1872) escribió: "Dado que mis conclusiones han sido muy deformadas últimamente, y se ha afirmado que yo atribuyo exclusivamente a la selección natural la modificación de las especies, permítaseme que haga notar que en la primera edición de este trabajo, y en las subsiguientes, incluí en una posición extremadamente notable (a saber, en el final de la introducción) las siguientes palabras:
Estoy convencido de que la selección natural ha sido el principal, pero no el único, medio de modificación. Esto no ha tenido repercusión alguna. Grande es el poder de la deformación continuada".»